AIDA es un acrónimo o más bien un acrónimo que sirve como recordatorio del proceso de venta definido originalmente por Elías St. Elmo Lewis en 1903.

El acrónimo AIDA significa:

  1.  Atención 
  2.  Interés 
  3.  Deseo 
  4.  Acción 

Es un poco difícil imaginar el poder de este acrónimo cuando se presenta simplemente de esta manera. Pero si todavía es relevante y se usa hoy en día, es porque hay una fórmula mágica real detrás de ella.

 He aquí cómo usar toda la magia de esta fórmula! 

Definición de AIDA

En primer lugar, definamos qué es AIDA.

Veamos las definiciones más populares:

“Un símbolo que expresa sintéticamente el papel que la publicidad debe jugar en 4 pasos fundamentales: atraer la atención, despertar el interés, provocar el deseo e impulsar la acción.”

O:

“El acrónimo de un modelo publicitario que incluye las diferentes fases que debe seguir normalmente un mensaje publicitario.”

Algunas versiones de AIDA han sido propuestas con mejoras o evoluciones; por ejemplo, AIDAS y AIDCAS, donde se añade convicción y satisfacción. En esta discusión, nos ceñiremos a la versión básica.

¿Es AIDA una fórmula, un modelo o un método?

Para mí, es un poco de eso.

Básicamente, es un modelo que representa una sucesión de estados por los que pasa un individuo durante el proceso de compra (o adhesión a las ideas).

Entonces, cuando tomamos conciencia de este proceso, podemos utilizarlo como fórmula o método para optimizar la eficacia de nuestros métodos de publicidad o venta.

¿Cómo funciona AIDA?

La atención de una persona es capturada por un mensaje publicitario que le atrae. Una vez captada su atención, el individuo se pregunta sobre el interés del mensaje para él (¿está preocupado? ¿Está dirigido a él?). Si considera que el mensaje puede ser relevante para él, le dedicará más atención.

A medida que sea más consciente del contenido del mensaje, su deseo de que se presente la propuesta debería llegar a un punto en el que el deseo de actuar ya no se vea frenado por ningún obstáculo.

Este es el proceso psicológico que ocurre en la cabeza del individuo, consciente o inconscientemente.

Ahora…..

¿Cómo puede serle útil este acrónimo?

Presento un principio muy simple y lógico que da resultados excepcionales en ventas y publicidad. Todo lo que tienes que hacer es pegar tu proceso de ventas o la forma en que haces tus propuestas a tus clientes en el proceso natural de compra de tus clientes. No sentirán que les estás imponiendo algo en contra de su voluntad.

Por lo tanto, es importante que su enfoque de ventas y publicidad cumpla con la fórmula de AIDA, es decir, primero debe captar la atención de sus clientes objetivo. A continuación, debe generar intereses. Debes provocar el deseo en ellos. Y finalmente tienes que hacer un llamado a la acción.

Cómo utilizar el método AIDA en sus anuncios

Por ejemplo, apliquemos el método AIDA en un anuncio. Veamos cómo integrar las diferentes etapas a través de las cuales llevaremos al cliente potencial que será expuesto a nuestra publicidad.

“A” para captar la atención

Para captar la atención de una persona (o Atraerla – crear un gancho), hay varias maneras. Una de las más fáciles es apartarse del orden natural de las cosas. Si te anuncias en un periódico en el que la mayoría de las páginas son en blanco y negro y tienes un anuncio en color, seguramente llamarás la atención. Pero si su anuncio en color está rodeado de varios otros anuncios en color, usted no se destacará. Entiendes el principio, tienes que destacarte de la multitud.

He aquí una lista de formas de captar la atención en un anuncio impreso:

  • Usar un título sobredimensionado, una fuente original o un tamaño de fuente no uniforme;
  • cambiar la orientación;
  • usar una foto en un contexto donde no la hay;
  • usar una foto divertida, original, impactante, irrealista, intrigante o excepcionalmente bella;
  • utilizar un formulario o formato no estándar;
    etc.

Ves la idea. Consigue la atención!

Generar interés

Aquí, su cliente objetivo debe sentirse preocupado o reconocerse a sí mismo. Debe sentir que se le está dirigiendo la palabra. Debe estar interesado o desafiado.

Una de las maneras más fáciles de hacer esto es nombrar o describir a su cliente objetivo.

Si, por ejemplo, usted dice en su título: “¿Eres una madre soltera en busca de un momento de relajación? “los viudos mayores de 60 años no se interesarán por su anuncio. Pero adivina quién será.

Recuerde que en esta etapa, la atención del lector de su anuncio acaba de ser capturada y todavía tiene muy poco interés en su mensaje. Debes despertar rápidamente su interés. No espere hasta que llegue al cuerpo del mensaje para decirle que se está tratando. Utilice el título o subtítulo al máximo para hacerlo.

Provocar el deseo

Ahora, ¿cómo provocas el deseo? Tienes que hacerle una oferta atractiva, una propuesta irresistible. Y cuando hablo de hacer una propuesta irresistible, no me refiero sólo al precio. El precio es muy raramente el elemento más importante de una oferta.

En su lugar, le sugiero que haga soñar a su cliente potencial. Tienes que hacer que se imagine disfrutando de los beneficios de tu propuesta. Si eres una agencia de viajes y tu cliente objetivo es el viajero del sur que quiere descansar en el calor del invierno, es muy fácil: regálale una foto suya tumbado en una playa desierta de arena blanca con una bebida tropical y una pequeña sombrilla de colores.

Hacer un llamado a la acción

No olvides hacer un llamado a la acción. Cuántas veces veo anuncios que terminan en una cola de pescado! Es decir, el anuncio capta la atención, interesa a un target bien definido y, al límite, hace soñar, pero termina con una frase como “¡Una semana sin hijos! ».

No subestime el poder de un verbo pequeño en el presente imperativo. Dígale a su cliente cuál es el siguiente paso. Invítelos a actuar.

Ahora visualiza el mismo anuncio, pero con la siguiente frase: “Reserva tu semana inmediatamente sin niños en el mejor SPA” Esto debería convencer a más gente para que tomen medidas y llamen. Incluso inconscientemente.

Conclusión sobre el método AIDA

Espero que esta breve explicación y demostración les haya permitido ver todo el poder del método AIDA. Esto se aplica a la creación de sus anuncios, al contenido de su sitio web, a sus correos electrónicos o postales, así como a su proceso de venta. En resumen, cuanto más se apegue al proceso de compra de sus clientes, más fácil será convencerlos de que apoyen sus ideas y propuestas.

Experimente con el método AIDA y comparta sus resultados con nosotros.

Si te gusto o fue de utilidad por favor comparte!! :)

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